alergia-hereditaria

Muchas de las dudas en cuestiones de genética que hemos podido atender han sido las referentes a las alergias. Entonces, ¿es la alergia hereditaria?

La respuesta a esta pregunta es muy relativa, puesto que el factor genético no supone un factor determinante para su aparición, pero sí influye en el desarrollo de enfermedades alérgicas en las personas cuyos precedentes familiares contribuyan a ello.

Predisposición genética de la alergia

Lo cierto es que hasta un tercio de las personas cuentan con los genes que les predisponen a manifestar los síntomas de la alergia con la ayuda de la genética.

La predisposición genética de la alergia está ya reconocida científicamente, si bien no es la única causa de su manifestación en el cuerpo humano ya que también influye su entorno medioambiental.

¿Es entonces la alergia genética?

Así, una gran parte de aquellos que desarrollan una enfermedad alérgica atópica -como la rinitis, el asma o la dermatitis atópica- han tenido unos precedentes en su familia con patologías del mismo tipo, por lo que se puede considerar que es la alergia hereditaria. Además, si ambos padres del niño son alérgicos, la probabilidad de desarrollar la enfermedad alérgica asciende al 70%.

A pesar de estos datos, también hay muchos pacientes que no tienen antecedentes familiares con esta enfermedad y, en cambio, acaban desarrollándola. Por tanto, no se puede considerar como alergia genética.

Intervienen otros factores, como la polución ambiental, el humo del tabaco, el consumo de medicamentos o las partículas de combustible que pueden activar los genes de la alergia y, así, provocar la aparición de la enfermedad.

A estos factores se les conoce como epigenéticos e intervienen para alterar la expresión de un gen sin modificar la secuencia completa del ADN.

En definitiva, lo que se hereda esencialmente es la predisposición a padecer ciertas enfermedades alérgicas, que combinada con factores ambientales pueden desembocar en su desarrollo final.